martes, 2 de noviembre de 2010

Cristo Salvador y el Palacio de los Soviets

Yo les contaba que el pueblo ruso además de ser super amable, divertido, alegre, solidario y muy generoso, es un pueblo supremamente religioso.

¿No que los rusos eran ateos? No. Ni siquiera podemos decir que los "soviéticos" eran ateos. El detalle era que el sistema que imperaba en la URSS era oficialmente ateo, y los comunistas más fervientes (como partido político dominante) rechazaban cualquier idea de la existencia de divinidad alguna, sea de la denominación que fuere; pero el resto (mayoritario) de la población mantenía su fe, como en el caso de la Matrona de Moscú.

Ahora bien, recordemos que URSS (СССР) significaba Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (Союз Советских Социалистических Республик - sayúz sovyétskij sotsialistíchyeskij respúblik), y la palabra sóviet (совет sóvyet) en español significa "consejo, asamblea" y era básicamente eso, un órgano colegiado que dirige o administra una organización pública, que "representaba" a la gente y emitía resoluciones; el consejo estaba presidido por un secretario.

Y en cada pueblo, en cada sector había un consejo, y el secretario de un consejo pequeño, a su vez era parte de un consejo más grande que elegía a un secretario, y a su vez el secretario de este consejo más grande formaba parte de uno más grande... y así hasta llegar al Consejo Supremo (Sóviet Supremo).

Eso es en super-resumen la estructrura de la URSS, y Lenin fue básicamente el fundador de ella.

Ahora bien, Lenin durante su vida siempre se opuso a que se le hagan monumentos o se exalte a alguien en particular, sino que "el pueblo" y la "lucha del pueblo" debían grabarse en piedra. Incluso en el testamento de Lenin, él reitera sus peticiones y además desaconseja que Stalin adquiera más poder...

Cito del Testamento:
"...Stalin, llegado a Secretario General, ha concentrado en sus manos un poder inmenso, y no estoy seguro que siempre sepa utilizarlo con la suficiente prudencia".

Pero ni bien murió Lenin, Stalin se deshizo de los otros candidatos y acaparó para sí todo el poder (como es lógico ocultó el testamento de Lenin por mucho, mucho tiempo).

Así que, una vez muerto Lenin, Stalin para demostrar su "lealtad" con su viejo maestro, empezó a levantar monumentos de Lenin por todos los rincones de la Unión Soviética e hizo que todo llevara el nombre de Lenin. A la ciudad SanPetersburgo le cambiaron el nombre a Leningrado (град grad es "ciudad" en ruso antigo). De hecho hasta el Metro de Moscú llevaba el nombre de Lenin, claro que ahora, en la actual Federación Rusa, se lo denomina "Metropolitén".


Bueno, volviendo al tema, Stalin no estaba conforme con tanta estatuta, escultura, y avenida para honrar la memoria del padre de la Unión Soviética. Él quería algo grande, algo colosal, algo tan impresionante y ostentoso que nadie hubiese visto antes... El Palacio de los Soviets (Дворец советов- dvoyéts sovyétov).

¿Y qué tiene que ver Cristo Salvador en todo esto?

Pues mucho, resulta que más atrás en el tiempo, en la época de las guerras napoleónicas y para ser preciso el 25 de diciembre de 1812 cuando terminó la guerra con Napoleón, el Emperador Alejandro I (Александр I Павлович - Aleksándr I Pávlovich) juró construir un monumento en honor a la liberación y salvación del Imperio Ruso.

Alejandro I, autor desconocido.

El monumento en cuestión debería ser símbolo multinacional y conservarse por muchos siglos para que la gente en el futuro recuerde la victoria del pueblo ruso sobre las tropas enemigas. Con el tiempo la gente llamaría al monumento "Templo Catedralicio Iglesia de Cristo Salvador". Bueno, esa era la idea original.

Witberg según P.F.Sokolov

En 1816 la Academia Rusa de las Artes abrió el concurso para el diseño del monumental templo. En este concurso participaron los mejores, tanto rusos como extranjeros. Lo interesante fue que para sorpresa de todos, el ganador fue un joven arquitecto (de ascendencia sueca), recién graduado de la Academia de Artes, Karl Witber.



El Emperador Alejandro I, estaba fascinado con el diseño de Witber y aunque para aprobar el proyecto, el Emperador le pidió al joven arquitecto que siguiera la fe Ortodoxa además que él mismo, Zar Alejandro I, sería su padrino. Karl Magnus se despidió de su antiguo nombre y luego "Aleksandr Lavrentyevich Witberg" (Александр Лаврентьевич Витберг) vería materializada su visión.

¿o no?

El plan era verdaderamente monumental. Las paredes estarían adornadas con las armas incautadas a los enemigos, además de que habría por doquier estatuas representando a destacados líderes militares... aunque el detalle es que también era conocido que Witber era cercano a los masones y "el templo" estaba sobrecargado de simbolismo.

Bueno, la idea era construirlo en lo alto de "la colina de los gorriones" (Воробьёвы горы - Varab'yóvy góry), pues incluso Antón Chéjov (Антон Чехов) luego dijo:  

"Quien quiera entender Rusia, deber ver desde aquí a Moscú."

Y se realizó la ceremonia de "colocación de la primera piedra" en 1817 (quinto aniversario de la salida de los franceses de Moscú) y entonces ¡manos a la obra!

Pero no. Aquel sitio quedaba lejos de Moscú (en aquel tiempo), y la construcción durante los siguientes 7 años fue muy irregular, tanto por la dificultad del terreno (ríos subterráneos y suelo blando) como por la malversación de fondos que luego sería demostrada...

Nicolás I según V. Sverchkov
Y para colmo, resulta que en 1825 el Zar Alejandro I muere y a su hermano Nicolás I (Николай I Павлович - Nicoláy I Pávlovich) no le gusta para nada el diseño, ni el costo de la obra de su difunto hermano. Así que se hicieron cuentas y la versión oficial es que el mismo Witber y el Jefe de la Construcción fueron acusados y tras 8 años, fueron hallados culpables de abuso de confianza del Emperador y daños al erario.


El "ya no tan joven" arquitecto fue exiliado a Vyatka (Вятка).

¿Y el templo?


Placa a Ton, en SanPetersburgo.
Como "casi nada" había sido construído, el Zar Nicolás I decidió hacer un nuevo templo pero que esté de acuerdo a su fe ortodoxa, y para esta nueva obra le pidió a su arquitecto personal Konstantin Andreyévich Ton (Константин Андреевич Тон) que se haga cargo desde cero, pues el Emperador había elegido para el Templo un nuevo sitio, en las orillas del río Moscova, cerca al Kremlin de Moscú.

Recuerden que la colina de los gorriones estaba, para ese entonces, un poco lejos de Moscú.

La construcción inició en 1838 pero avanzaba muy, muy despacio pero no se asusten, lo que sucede es que los constructores tenían sumo cuidado en cada detalle, en cada columna, en cada adorno, en cada estatua de mármol, porque la idea era que dure siglos.

(Con confianza, hagan clic sobre las imágenes)










Y llegó el año de 1859 y acabaron con la construcción arquitectónica en sí y además de las esculturas, y entonces, solo entonces empezaron con los adornos de piedras preciosas y el trabajo de pintura que ¡ardó ¡20 años más!

Cuando ya estuvo terminado el templo, este podía albergar a diez mil personas en las celebraciones especiales. Pues a las misas "regulares" acudían más de 7000 creyentes desde todos los rincones de la Rusia Imperial.


Templo en el año 1881.


Además de la naturaleza religiosa, la gente podía apreciar el arte en su máxima expresión y más que nada en las paredes interiores, el pueblo podía leer los nombres de los guerreros que sacrificaron su vida en la guerras napoleónicas; nombres que habían sido dibujados finamente por los mejores pintores.

Como detalle especial, la gente acostumbraba escribir en las paredes del templo, los nombres de sus parientes que también habían sacrificado su vida en aquellas guerras.

Pasó el tiempo y se acabó la Rusia Imperial...



Estamos los tiempos de la Unión Soviética, nación oficialmente atea, por lo cual muchos templos fueron borrados de la faz de la tierra y aquellos que no corrieron esa suerte, se conviertieron en museos, como el caso de la Catedral de San Basilio en plena Plaza Roja.

Estamos en pleno siglo XX y Stalin quería modernizar el centro de Moscú (Kremlin y alrededores) y como ustedes recuerdan él tenía algo en mente, algo grande, algo monumental para "honrar" a Lenin...



El Palacio de los Soviets.


Esta "colosal obra" iba a ser el nuevo corazón de Moscú, precisamente el Palacio de los Soviets estaba en el centro del proyecto denominado Новая Москва (nóvaya Maskvá - Nueva Moscú).





Y adivinen ¿cual fue el sitio elegido para construir el Palacio de los Soviets?

¡Exacto!

El Templo "estorbaba" así que...


Y luego de un año para retirar los escombros del Templo, comenzaron la construcción del "Palacio".

Aunque se encontraron con terribles dificultades geológicas (suelos particularmente difíciles y hasta arenas movedizas) pero los trabajos avanzaron con rapidez... la primera mitad de los años 30.

El problema fue que debían cavar un foso enorme para los cimientos y esto demandaba una cantidad igualmente enorme de materiales y el hierro, recurso estratégico debían traerlo desde Siberia.

También influyó en la lentitud del avance en la obra, el hecho de que empezaron a ejecutar el plan denominado Rascacielos de Stalin (Сталинские высотки - stalínskiye vysótki) que también demandaba muchísimo hierro pues en total eran 8 enormes edificios, de los cuales el más grande (precisamente el Palacio de los Soviets) no pudo ser construido debido a que el hierro fue utilizado en la Gran Guerra Patriótica, conocida fuera de Rusia como...


Segunda Guerra Mundial.

Ahora bien, una vez acabada la guerra, no sabían qué hacer con el proyecto del Palacio de los Soviets, así que entre reformas, órdenes y contra-órdenes cancelaron definitivamente el proyecto en 1961.

¿Y?

Decidieron construir en aquel sitio, la piscina abierta más grande del mundo, la Piscina Moscú (Бассейн "Москва" - basséyn Maskvá).

Para esta piscina, la gente tenía el dicho:
"Был храм, потом - хлам, а теперь - срам"
Byl jrám, patóm -jlám, a tepyér' -crám.
"Fue templo, luego basura, y ahora una porquería".

Bueno, se acabó la Unión Soviética y con ella, la vida de la piscina. Demolieron la piscina y en 1994 todo estaba listo para reconstruir el Templo con financiamiento no solo de Rusia, sino de Ucrania y Bielorús.

El encargado del proyecto era el restaurador ruso Aleksey Denisov (Алексей Денисов) pero el detalle es que en el proyecto estaba involucrado el ex-alcalde de Moscú ¿recuerdan la estatua de Pedro el Grande? y en poco tiempo Denisov fue retirado del proyecto y lo tomó el polémico arquitecto Zurab Tsereteli (Зураб Церетели).


Lo primero que hizo Tsereteli fue rechazar las estatuas y placas de mármol que adornaban las paredes originales y que habían sido almacenadas en el Monaterio de Donskoy (Донской монастырь - Danskóy monastyr').

 Esculturas originales en mármol.

Y seguirán en el Monasterio... ¿La razón de rechazar estas maravillas? "Son viejas".

Tsereteli quería darle un "estilo moderno" (hechas de bronce) y colocarlas más arriba donde nadie note la diferencia...

"Modernas" estatuas de bronce.

Además no quería mármol ni para las paredes del templo, sino piedra blanca. Los grandes "medallones" antes esculpidos en la fachada, en realidad son ahora un polímero...

 
Las cúpulas no son de oro (ni bañadas en oro), sino que son de nitrito de Titanio "de la era espacial" y además se contruyeron estacionamientos para vehículos debajo del altar del Señor, y los murales al interior del templo eran obras realizadas por "recomendados" del arquitecto en jefe.



Pero bueno, como ustedes pueden imaginar, todos estos y más cambios polémicos, no afectaron en absoluto a la obra que se terminó de construir en 1999, y el 31 de diciembre de ese año se abrió al público.


¿Tan rápido?


¡Claro! Hay que tener en cuenta que los modernos constructores disponían de técnicas y aparatos que los antiguos solo podían soñar.







Finalmente, el 19 agosto del año 2000, el Templo fue "consagrado" como Catedral, por eso su nombre oficial ahora es:


Кафедральный Соборный Храм Христа Спасителя Патриарха Московского
Templo Catedralicio Iglesia de Cristo Salvador del Patriarca de Moscú.



En corto, "Catedral de Cristo Salvador".

Aunque todavía hay gente que sueña con el Palacio de los Soviets...

Bueno, estimados Lectores la leyenda en Moscú dice que hace muchísimos años, había un convento a orillas del río Moscova y que desalojaron violentamente a las religiosas para construir aquel templo original. Según dicen, la monja maldijo el sitio y nada duraría medio siglo allí construido; si hacemos cuentas...







¿Será cierto?








Mientras tanto les comparto un video que armé con mis fotos y subí a YouTube:



Johan Daniel Estrella.








Si les interesa profundizar el tema pueda pueden consultar mis
Fuentes:


  • Кацва Л.А. "История отечества".
  • Сушко Г.А. "История России".
  • Самыгин П.С. и др. "История России".

Y en internet, la Página Oficial de la Catedral de Cristo Salvador. 


Además: a, b, c, d, e, f, y en la revista "Time".



;-) 



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